De la vida − Eduardo Ramírez Moyano

Ante el devenir errante, sólo el secreto de las flores y el Amor nos muestran el estanque; en las noches cerradas y en los días plomizos, es el rocío de las estrellas enceladas mi camino.

Ante el fluir de la vida, nosotros, superficiales y profundos como el río; cambiantes igual que la muda de piel de los ofidios, somos guijarros que moldeamos nuestro destino.

Y, ante la gran pregunta, sólo cabe intuición, fe y creencia, pues conocer su respuesta contar todos los granitos de arena de un desierto sería en apariencia.


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