Difícil quererte flor de un día
cuando te sé perenne
No estás excluida o ausente
encaramada al centro
de lo que aún pervivo
No estás,
pero subsistes...
Eres médula, sol,
madre que conforta
Enderezas de lejos el vacilante
ebrio sentimiento
que desnudo
pretende hacer galas de tu ausencia.
No estás,
pero revives
Paloma mensajera
(no nunca más) muerta
en el mes de mayo.
*



Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.