Una lágrima de vida
Es extraño
olvidé que estaba viva,
que el tiempo pasa
y la lluvia no cala.
Ya, no duele la sombra
de esta pared,
donde recosté
mis sueños.
Hoy, mi corazón
se atrevió a soñar
de nuevo,
en esta doblada esquina,
donde esta poeta
de barrio habita.
Y soñé… su mirada, su sonrisa, no había duda,
era él.
Y, mi alma
me dijo que
estaba viva,
y envolví
mi sueño
por si podía
hacerlo realidad… y nació
una lágrima de vida.
Remedios G. Tenza


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.