De anoche – Susana Argueta

Estando yo misma en llamas enciendo a otros. Jamás muerte. Fuego y vida.

Anais Nin

Te hubieras

quedado anoche,

después de rozarme tan cerca,

de respirar tu mismo aire,

de mirar tu andar,

tus pasos de hombre.

Te hubieras quedado,

A cinco centímetros,

a dos jadeos,

A milímetros de piel,

porque mi  sazón

de mujer

¡a punto

estaba!

¡Te hubieras

quedado

anoche!


Descubre más desde Letras en órbita

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *