Cuerpo y piano

Una nota derramada
sobre mi piano veo
vibro con ella
me deslizo entre las partituras
de una bella melodía
que no me canso de tocar.
Eres y serás
la musa inmortal
de la más sublime
armonía del suspirar.

Suena sobre las aguas del mar
sonata que me envuelve
en el vaivén de las olas
y empapa las hojas
donde se escribe
el vicio de canciones
de un concierto sensorial.

Suena y resuena
en mis ojos, en mi cuarto
en mi cuerpo y en mi mente;
es tu cuerpo sobre el piano
que no parará de sonar
ni el tiempo, ni la muerte
lo podrán silenciar
sonará clemente
en una breve eternidad.


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