Erase una vez una chica cualquiera que por un tiempo pensó que era feliz
Usaba cosas para ocultar siempre quien era. Dejó que el mundo decidiera por ella. Pero la vida le enseñaría que eso nunca valdría la pena. Empezó a reír de los problemas, y a ser quien era.
Erase una vez una chica rota que pedazo a pedazo reconstruyó su camino.
Erase una vez una chica que empezó a ser feliz siendo un desastre, demostrando que en los desastres hay una sincera belleza.
Alejandra Graciela


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.