TU ESPONJA
Desearía ser esponjas mil que te frotasen entera en la bañera dentro de un círculo de velas, tu cuerpo de jabón sumergido traspasando del límite cada frontera, carnal aurora de cielo rosa ahora, lascivas pompas que fluctúan y se elevan todas, desde tu concha muy roja, hasta el borde de mi colina peligrosa… El tiempo se ha detenido, capturamos mariposas y alas de libélulas lila en el segundo orgasmo, volutas de incienso oriental nos envuelven mientras tanto y un halo de trascendencia cubre de deseo los actos.
Finalmente, la penumbra se adueña del cuarto y mi psique se escurre por entre tus ingles…
Y, es en pleno impacto, cuando la noche nos convierte en babosas de color carne, bilingües, y no podemos despegarnos. Ardemos como la lumbre, hasta ver amanecer oro en la fundición de Dios.
Eduardo Ramírez Moyano


Tu voz también orbita. Dejala girar aquí abajo.